Caso · Tienda online
Pecadoras Shoes
El caso que mejor representa al negocio con el que queremos trabajar: una marca de moda de La Serena que ya vendía, con clientas reales, y cuyo límite era la forma de vender, no el producto.
La tienda
Lo que se construyó
Todo lo que antes se respondía por mensaje —precio, tallas disponibles, medios de pago, despacho— está escrito en la página.
Antes y después
Lo que cambió se ve en el perfil
La diferencia más importante no es el logo: es que ahora hay un enlace a la tienda. Antes, la única forma de comprar era escribir un mensaje.
El caso
Qué pasó
Contexto
Pecadoras Shoes es una marca de moda de La Serena que despacha a todo Chile y que se dio a conocer vendiendo por Instagram. Tenía producto, tenía clientas y tenía demanda: lo que no tenía era un lugar propio donde comprar.
Problema
En la biografía no había ningún enlace, así que la única forma de comprar era escribir. Cada venta empezaba con las mismas preguntas —precio, tallas disponibles, formas de pago, despacho— y terminaba en una conversación que alguien tenía que sostener.
El catálogo vivía repartido entre publicaciones, y las piezas no compartían un criterio visual: la marca se veía distinta según qué publicación te encontrara primero.
Solución
Montamos su tienda en Shopify, con cada una de esas preguntas resuelta en la página:
- El catálogo ordenado por categorías, con nombre y precio visibles en cada producto
- Fichas con variantes de color y talla, donde lo agotado aparece tachado en vez de generar un mensaje que hay que responder
- Las condiciones de envío en una franja fija, arriba de todo: envío gratis en La Serena y Coquimbo, despachos a todo Chile
- Pago con Mercado Pago, y el checkout probado de punta a punta
- Captura de correos para poder volver a hablarle a quien ya mostró interés
Ordenamos también la identidad y la forma de mostrar el producto, para que Instagram dejara de ser el mostrador y pasara a ser la vitrina que lleva a la tienda: portadas de destacadas propias y publicaciones donde el precio y la talla se leen sin preguntar.
Todo pensado primero para el celular, que es de donde llega la mayoría del tráfico de Instagram.
Resultado
La tienda está enlazada desde la biografía y las condiciones de entrega y envío se leen antes de que nadie pregunte. El catálogo dejó de vivir en publicaciones sueltas: la clienta encuentra el producto, ve si hay su talla y paga sin abrir una conversación.
Para el negocio, el cambio de fondo es que la venta dejó de depender de que alguien esté disponible para responder.
Sobre las cifras: no publicamos porcentajes de crecimiento ni comparaciones de venta. No hay una medición previa con la que compararlas honestamente, y los seguidores de una cuenta suben y bajan por muchas razones que no son este proyecto. Cuando haya datos medidos, se agregan acá.
Por qué lo mostramos
Quizás es tu mismo caso
Si vendes por Instagram, respondes las mismas preguntas todos los días y sientes que tu operación se está quedando chica, este es exactamente el punto de partida del que hablamos.